Desmotivación laboral: las 8 peores consecuencias de tener empleados insatisfechos

Desmotivación en el trabajo por parte de los empleados

Aunque quede aún mucho camino por recorrer, cada vez son más los avances realizados por las empresas para mejorar la experiencia y satisfacción de sus clientes. Sin embargo, también es cierto que, en determinados sectores, como el de la salud, los cambios son todavía tibios.

Además, en este punto conviene reflexionar sobre si las empresas, además de trabajar para mejorar el servicio que ofrecen a sus clientes, están también esforzándose por aumentar el bienestar de sus empleados.

Y es que, al hilo de esto, planteo dos preguntas. Por un lado, ¿sería coherente presumir de un enfoque "todo por el cliente" y contar, a su vez, con trabajadores desmotivados y poco comprometidos?

Por otro lado, ¿resulta lógico pensar que si una empresa no es capaz de proporcionar una buena experiencia a sus propios empleados, estos, a su vez, van a ofrecérsela a los clientes?

Con el objetivo de dar respuesta a todas las preguntas anteriores, en este artículo voy a tratar un asunto que afecta tanto a jefes como empleados: la desmotivación laboral y sus consecuencias.

Falta de motivación en el trabajo: cifras más importantes

Para contextualizar el asunto y empezar a hablar con cierto fundamento sobre él, voy a hacer referencia a diferentes estudios -tanto nacionales como internacionales- que han puesto cifras a la desmotivación laboral y a su impacto en las empresas.

Hace unos años, la compañía americana Gallup -conocida mundialmente por sus encuestas de opinión- hizo público un estudio en el que afirmaba que solamente un tercio de los trabajadores estadounidenses se sentía comprometido con su empresa.

Asimismo, calculaba que el tener una plantilla altamente motivada se traducía en los siguientes beneficios para el empresario:

  • Incremento de la productividad (17%).
  • Subida de las ventas (20%).
  • Reducción del absentismo (41%).
  • Aumento de la rentabilidad (21%).

En nuestro país, las empresas Adecco e Infoempleo, han analizado diferentes aspectos sobre el nivel de implicación de los trabajadores españoles.

Tras realizar un trabajo conjunto en el que encuestaron a casi 4.000 trabajadores, sus datos fueron mejores que los presentados por Gallup para el mercado estadounidense.

Sin embargo, las cifras relativas a la satisfacción laboral en el mercado español, están lejos de poder considerarse positivas.

El estudio elaborado por ambas compañías concluyó que, prácticamente, la mitad de las personas no se siente motivada en su trabajo. Concretamente, el 45,7% de ellas reconoce que no está satisfecha, mientras el 54,3% afirma que sí lo está.

Por su parte, la compañía Randstad, aporta otro punto de vista: el 18,5% de los trabajadores en activo está buscando un nuevo empleo.

Y, al hilo de lo que apuntaba Gallup sobre el mercado estadounidense, Randstad también pone cifras al absentismo. Y es que, según sus propios datos, en España faltan cada día a trabajar 276.968 personas sin causa justificada.

Según un estudio llevado a cabo por las compañías Adecco e Infoempleo, el 45,7% de los españoles no está motivado en su trabajo.

¿Cuáles son las causas de la desmotivación laboral?

En el estudio recientemente mencionado, Adecco e Infoempleo concluyeron que las principales causas de la falta de motivación en el trabajo son, por este orden, las siguientes:

  • Escaso reconocimiento.
  • Salario insuficiente.
  • Aburrimiento ocasionado por la realización de tareas monótonas.
  • Sobrecarga de trabajo.
  • Efecto contagio por la falta de motivación de otros compañeros.
  • Otros aspectos relacionados con las condiciones laborales (horario, lugar de trabajo, cultura de la empresa, etc.).

¿Cómo se comportan los empleados desmotivados?

Una vez que conoces las cifras más importantes sobre la insatisfacción laboral y sus consecuencias, te voy a ofrecer una serie de ejemplos muy claros sobre cómo repercute en el día a día contar con empleados descontentos.

1. Dejan de tener iniciativa

Los empleados que no se sienten motivados suelen mostrarse poco proactivos, ya sea porque piensan que su opinión no va a ser tenida en cuenta o, simplemente, porque pierden el interés por su trabajo.

Si cuentas con empleados en esta situación, es posible que tengas la sensación de que, si no piensas tú, nadie lo hace. Es decir, empiezas a ver a tus empleados como meros ejecutores de tus ideas o decisiones.

2. Se vuelven invisibles

Al hilo de lo comentado en el punto anterior, los trabajadores que tienen falta de motivación intentarán pasar inadvertidos.

Serán, por tanto, personas que no se mostrarán demasiado colaboradoras y que tratarán de "mirar para otro lado" si perciben que se les va a encomendar una tarea extra o distinta a la que normalmente desarrollan.

Por decirlo de otra manera, para ellos tu empresa será un mero puente hasta alcanzar su siguiente trabajo. Lo único que les importará será recibir su nómina todos los meses para poder pagar el alquiler o la hipoteca.

3. Dejan de cuestionar tus decisiones

En función de cómo se interprete, este punto puede parecer positivo. Sin embargo, no tiene por qué serlo tanto.

Me explico: lo normal es que los empleados aporten ideas valiosas a sus superiores. Para estos, es muy enriquecedor que los trabajadores tengan pensamiento crítico y ofrezcan perspectivas diferentes.

Si tú llegas una mañana a trabajar con una idea nueva, se la cuentas a tu empleado y este te rebate alguno de sus puntos, lo normal es que la idea inicial que tenías sea mejorada.

Esto se debe, sencillamente, a que tú tienes una visión más amplia sobre tu empresa. Sin embargo, es posible que desconozcas detalles de determinados procesos o tareas con los que tu empleado está más familiarizado.

Si, por el contrario, cuentas tu idea a un trabajador que no siente implicación por tu empresa, lo más probable es que, simplemente, se limite a ejecutar tu decisión, aunque piense que te estás equivocando.

4. Pasan los errores por alto

Los empleados que se sienten identificados con tu proyecto, tienden a ser más observadores y a tratar de mejorar los procedimientos y protocolos establecidos.

Por el contrario, un trabajador que no siente apego hacia su empresa no se suele esforzar demasiado por solucionar los fallos que ve.

Es decir, si el fallo le perjudica, tratará de solucionarlo. Pero, si no le afecta directamente, tendrá la tentación de pasarlo por alto.

5. Actúan de “contaminadores”

De la misma manera que el buen ambiente se contagia, el malo o tóxico también.

Cuando un empleado está descontento, por el motivo que sea, tiende a desahogarse con sus compañeros.

Esto hace que traslade a otras personas su visión negativa de la empresa y que estos compañeros -los cuales actúan de confidentes- empiecen a darse cuenta de aspectos negativos en los que antes, tal vez, no reparaban.

Todo esto acaba minando la satisfacción de empleados que, hasta la fecha, estaban contentos.

6. Hacen perder conocimiento

Si el descontento en una empresa es generalizado, lo normal es que comience a haber bajas de personal.

Esto puede deberse tanto a marchas voluntarias como a despidos.

Un empleado que lleva varios años en la misma empresa tiene un conocimiento muy amplio sobre ella.

Es decir, domina el servicio que ofrece, tiene interiorizados sus valores, se relaciona mejor con sus compañeros y conoce bien a sus jefes. Es decir, sabe lo que quieren y cómo lo quieren.

Por el contrario, un nuevo empleado tiene todo por aprender. Por muy familiarizado que esté con el sector o la actividad, sea muy competente o esté muy motivado, necesitará un periodo de adaptación de varios meses.

7. Ralentizan el ritmo

A este punto se llega directamente desde el anterior.

Y es que la rotación de personal conlleva, inevitablemente, una ralentización del ritmo de trabajo.

Cuando una persona se incorpora, necesita un periodo de formación, aunque sea mínimo. Eso conlleva que, al menos durante un tiempo, no rinda al mismo nivel que el resto de sus compañeros.

Además, es muy posible que tenga que ser un empleado más veterano el que forme o supervise el trabajo del nuevo.

Esto conlleva, a su vez, que ninguna de las dos personas pueda tener un rendimiento alto.

8. No trabajarán ni un minuto de más

Los empleados que están descontentos intentarán cumplir su horario y no dedicarte ni un minuto más de lo que exige su contrato.

Al no tener ningún tipo de motivación, establecerán una clara separación entre su vida personal y profesional.

Por eso, cosas que a ti te pueden parecer inocuas, a ellos les "quemarán" especialmente: salir cinco o diez minutos tarde, recibir una llamada de trabajo fuera del horario laboral, etc.

Incluso, puede que hasta hagas, con toda tu buena intención, un esfuerzo por ellos que ni siquiera valoren. Por ejemplo, ¿te has planteado si les gusta acudir a la cena de Navidad de tu empresa o, simplemente, lo hacen por compromiso?

Conclusiones

Después de pintar este panorama tan negro acerca de lo perjudicial que es para tu empresa contar con empleados desmotivados, lo suyo es que te ofrezca una solución, ¿no?

Tal y como has leído al inicio de este artículo, cuando hacía referencia al estudio de Adecco e Infoempleo, comprobarás que no es solo una cuestión de dinero.

El sueldo, por supuesto, es importante. Sin embargo, los factores emocionales tienen un impacto mucho más grandes. A los trabajadores les gusta sentirse respetados, escuchados, comprendidos y valorados.

Es fundamental también pasar tiempo con ellos y prestar atención a los pequeños detalles, para advertir posibles cambios de comportamiento.

Y, como no, enfrentarse a cualquier motivo de descontento lo antes posible. Cuanto más se enquiste la relación con los empleados, más difícil será revertir la situación.

COMPARTE ESTE ARTÍCULO

FacebookTwitterWhatsAppEmailLinkedIn
Comentarios Expandir -
    1. Hola, Jose:

      Muchas gracias por tu comentario.

      Por desgracia, el artículo describe una situación habitual en muchas empresas. Espero que tus circunstancias mejoren pronto o que, en caso contrario, puedas encontrar otro trabajo en el que te sientas más satisfecho.

      Ánimo y suerte. Un saludo,

      Carla

    1. Hola, Noix:

      Muchas gracias por tu aportación.

      Estoy de acuerdo contigo. El estudio de Adecco e Infoempleo al que hago referencia en el artículo no cita expresamente el aspecto que mencionas como uno de los motivos principales de desmotivación.

      Sin embargo, dicho estudio sí afirma que el 49,6% de los encuestados cree que el puesto que desempeña está por debajo de su formación y cualificación.

      Un saludo,

      Carla

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *